viernes, 12 de julio de 2019

La última oportunidad


Su vida corría peligro, por cada paso que daban, se le restaban los minutos de vida.

Say y Melt estaban agotados por caminar horas en el desierto sin encontrar una salida.

En el desierto de Sahara, es de mala costumbre hacer viajes turísticos sin una persona guía. En los últimos años han ocurrido acontecimientos que han marcado la vida de muchas personas.

-Say: Oye Melt estoy asustado nos hemos perdido, nuestras huellas han sido borradas por el viento, vamos a morir.

-Melt: cálmate, las esperanzas es lo último que se pierde, aun hay sol, y con fe llegaremos a salvo.

En medio de la nada, mientras cruzaban una densa montaña de arena, comienza hacer una fuerte brisa que no dejaba ver. Al calmarse un poco ellos quitan el paño de sus ojos y logran ver a lo lejos un camello y deciden hacerse a él. Cruzaron dos montañas y el camello estaba ahí como esperándolos.

-Camello: ¿Cómo han hecho para llegar hasta aquí?

“Melt quedo sorprendido al escuchar el camello hablar”

-Meld: nos hemos perdido y no conseguimos el camino de vuelta a casa, debemos regresar antes que oculte el sol.

Salt no lo podía creer al ver a Melt hablar al camello

-Camello: vengan síganme, tomen un poco de agua pero solo una gota cada vez que pasen una montaña beban un poco y sigan sin parar más de 5 minutos.

-Say: tú pretendes que yo siga a un camello que habla, pues no Melt estamos perdidos, no locos

-Melt: por favor vamos a caminar después discutimos.

-Say: no lo puedo creer Melt como vas hablarle a un camello.

Melt decidió seguir adelante con el camello, ella molesta decide seguirlo.
Pasaron montañas tras montañas y bebiendo una gota de agua en cada montaña y tan solo descansando 5 minutos.

Cuando iban por la tercera montaña Say decide quejarse y tomar una siesta, bebe más agua de lo acordado, Melt la deja y le insiste que no podían parar mas y que debían seguir al camello, pero lo incrédula de Say no dejaba ver más allá de sus ojos, el decide apoyarla y se sienta recostando su la espala a ella, y se han quedado dormidos por más de tres hora.

El camello se había marchado,  Say y Melt quedaron solos en el desierto desaprovechando la última oportunidad que tenían para regresar a casa.